NABÚ es un complejo de 6 casitas rústicas, situado en pleno centro de El Palmar, y a tan sólo 150 m de su espectacular Playa. Son casas con una capacidad para 2 a 5 personas. Cada una de ellas, está completamente equipada con su cocina, su baño y su propio jardín privado con hamacas y mobiliario para comer y hacer la vida al aire libre.
En las zonas comunes, NABÚ ofrece a todos sus alojados una piscina de uso privado, un jacuzzi de aromaterapia al aire libre, y un chill out bar junto a la piscina, con suaves sesiones de música lounge y relajante.
Situado en una finca privada y muy tranquila, NABÚ está pensado para ofrecer una alternativa de calidad a parejas, adultos y grupos de amigos, a diferencia de otros alojamientos de la zona más pensados para el turismo familiar. Además, es un establecimiento "gay friendly". O lo que es lo mismo, es un espacio de respeto y tolerancia, en el que todos y todas sois bienvenidos para que disfrutéis del relax, el descanso y el "buen rollo" que venís buscando a esta mágica costa de Cádiz. También, para comodidad de los amantes de los animales, en NABÚ se aceptan mascotas.
Así es NABÚ. Un lugar perfecto y alternativo no sólo para tus vacaciones o escapadas, sino también para tus eventos, reuniones o fiestas de grupo. En NABÚ, tu estancia en el Palmar será relajante e inolvidable.
La verdad que no me esperaba un lugar así en El Palmar. Nada más entrar a NABÚ, te quedas sorprendido del ambiente tranquilo que se respira, con su piscina privada y el bar interno. Y las casas, decoradas con mucho gusto.
Lo mejor: las cañitas que nos tomamos en el bar interno con Antonio y Luca, los dos chicos que lo llevan. Y la musiquita de fondo… mmmm… vamos a repetir!
Un lugar que te invita a repetir sobre todo en verano para poder disfrutar de la piscina y del jacuzzi, ya que en esta ocasión no pudimos porque el tiempo no acompañaba. Las casitas están decoradas con mucho gusto y Antonio y Luca son muy amables. También a destacar la tranquilidad que se respira allí. !Repetiremos!
Nos ha encantado. Vamos a repetir. Lo mejor: el trato cálido y el buen ambiente que se respira. Antonio y Luca, los propietarios, encantadores. Un día organizaron por sorpresa una barbacoa de gambones… Para chuparse los dedos. Gracias. Nos hicisteis pasar unos dias inolvidables.
Increible